Tourmalet

Por fin amanece un día espléndido, sin una nube por el horizonte. Por fin vamos a disfrutar de bellos paisajes y a sudar la gota gorda después del fresco de los días precedentes.

Nos preparamos para comenzar desde la misma puerta del alojamiento que teníamos en Luz Saint Sauver, en los Pirineos franceses. Nos esperan unos 21km de subida constante y con una carretera repleta de ciclistas que también quieren coronar el Tourmalet, además de un intenso tráfico de vehículos a motor.

Después de casi tres horas de subida y empapados en sudor, logramos llegar a la cima del Tourmalet donde nos espera, como en casi todas las ocasiones, nuestra familia para arroparnos y abrazarnos.

Jorge Abarca Hernández