8. Montserrat

Llegamos a Barcelona, al lugar de residencia de parte de nuestra familia donde contamos con un par de días de descanso antes de nuestra penúltima subida. Elegimos un sábado para acometerla para que pudieran acompañarnos más personas al ser un día menos laboral.

Quedamos en Marganell para iniciar desde ahí la marcha y, con grata sorpresa, vimos que había bastante gente dispuesta a pedalear junto a nosotros.

Fue la subida más suave de las realizadas y precisamente, en la única en la que hubo una caída en una pequeña bajada que afectó a uno de los acompañantes y a un miembro de nuestro equipo, José Carlos que resultó con quemaduras en brazos y piernas pero que no le impidió seguir y terminar la ruta.

Jorge Abarca Hernández