dia catorce

Puebla de Sanabria - A Gudiña

Magnífica nuestra estancia en el hostal Carlos V de Puebla de Sanabria. Unas instalaciones buenas para nuestro descanso, donde todo fueron facilidades. A las 8 teníamos un desayuno magnífico: café, zumo, frutas, tostadas, magdalenas, ... Salimos totalmente repuestos para la jornada que nos esperaba y que presentíamos dura. Carlos el propietario del hostal hizo una donación al retoelajorge y también nos preparó un picnic para la etapa. Gracias y hasta pronto.

Nuestro temor en esta jornada era la subida al puerto Padornelo, un tanto larga pero su buena carretera facilitó la misma. Todos arriba. Las carreteras empeoraron por el firme y la ausencia de arcén, y qué decir del último túnel de la N-525 subiendo A Canda que es peligrosísimo para los ciclistas. Totalmente a oscuras y con unos baches tremendos. LLevamos varios días que las obras del AVE nos hacen transitar con muchos camiones. Hasta ahora todo ha ido bien, y no nos hemos sentido mal circulando con ellos. Eso sí, con mucha precaución.

Bajadas y subidas, algunos repechos y el grupo con Víctor hemos rodado juntos. Bueno, el tándem va que se las pela, Miguel Ángel y Jorge están como para llevarlos a unas olimpiadas.

El Ayuntamiento de A Gudiña, gracias a Víctor, nos ha cedido unas instalaciones preparadas como albergue donde estamos cómodos. Hoy hemos vuelto al chinchón y Kevin hos ha vuelto a dar un repaso. Se va a ir de rositas, pues los próximos días son más ajetreados y dependemos de nuestro tiempo para recuperarnos.

Estamos muy animados y contentos por lo que llevamos superado, y porque la meta la tenemos cerca. Sabemos que este reto es una gotita en el océano de la  vida pero es un reto de superación, es un ejemplo para quienes tenemos la suerte de compartirlo y para quienes lo siguen y animan desde casa. Es un ejemplo de no dar por perdido nada, de luchar, de insistir, de ser constante. Hay muchas personas que pueden tener problemas o dificultades iguales o mayores que Jorge pero este reto nos dice: pedalada a pedalada, metro a metro hasta la  meta, hasta conseguir superar la adversidad. Constancia, lucha, no rendirnos en ninguna circunstancia es lo que Jorge Abarca nos enseña cada día, hay más personas así y todas ellas nos dan esperanza.

Estamos más cerca del cansancio, ya ni hablamos.